Los lobos marinos se entusiasmaron ante la presencia humana en su ambiente acuático y se acercaron con agilidad a los buzos. Los rodeaban, los rozaban en su nadar veloz, jugueteaban y hacían piruetas en torno a ellos; los más osados mordían suavemente el neoprene y hasta arrimaban sus hocicos a las máscaras. La relación parecía espontánea y natural, pero era inducida mediante … [Read more...]
